La convivencia en el ámbito urbano del hombre y la paloma ha echado por tierra la imagen bucólica que buena parte de la ciudadanía tenía de esta ave. Sus nidos, hechos a base de residuos urbanos, y sus excrementos, altamente corrosivos, deterioran los muros, las esculturas, los tejados y el interior del entramado de las tejas, lo que da lugar a problemas como el taponamiento de canalizaciones, humedades y goteras. Estas aves pueden transmitir salmonelosis, histoplamosis, ornitosis y criptocosis. Si a esto se le añade que sus plumas están pobladas de parásitos que contaminan los alimentos sobre los que se posan así como de pulgas, ácaros y arácnidos, además de un hongo que puede producir afecciones en el aparato respiratorio, en especial de los niños, no es extraño que haya pasado de ser considerada el símbolo de la paz a ser vista como una plaga urbana.
Una plaga de gaviotas y palomas hambrientas está causando estragos en la hostelería, parques, empresas y particulares, con daños valorados en miles de euros en cristalería y alimentos contaminados por las aves. Los ataques también están afectando a zonas verdes, donde los padres pasean con sus niños y ven con estupor cómo las aves les arrebatan la merienda.
Las palomas y gaviotas cada vez son más agresivas y constituyen un foco de infección, son insalubres; los Ayuntamientos deberían hacer algo.









Si creemos que las palomas son plagas urbanas, qué podemos decir del ser humano. Los animales en fin son criaturas que han existido desde que comenzó el mundo y que han aprendido a convivir con el hombre desde hace miles de años sin provocar problemas al planeta y mucho menos a la naturaleza, ya que gracias a ellos hay un equilibrio perfecto que más bien, nos ha librado de haber desaparecido, un ejemplo muy claro es la labor que tienen ciertas aves como las insectívoras que controlan el crecimiento desmesurado del número de insectos que podrían convertirse en plagas realmente mortales para el hombre. Por otro lado el ser humano, tratando de imponer su inteligencia llevado por el vil sentimiento de la ambición, detruye cada vez el ecosistema y la naturaleza, provocando así ya en pocos años la desaparición del planeta y de la humanidad debido al famoso calentamiento global. Entonces el término de "plaga" no es el correcto para catalogar a las palomas ni a los animales, debiendo tomar en cuenta que el mismo hombre es la plaga del hombre. Para ahuyentar a las palomas, como se hace en países industrializados, se puede proceder a colocar a gravaciones de sonido emitidos por halcones o algo así para que las aves se alejen.
Hola Jorge
Estoy completamente de acuerdo contigo en los conceptos que mencionas sobre las consecuencias que padecemos en el Medio Ambiente.
LA TIERRA
Este planeta maravilloso de color azul que magnifica joya suspendida en el espacio.
La Tierra no la hemos heredado de nuestros Padres, la tomamos prestada de nuestros Hijos.
CUIDA LA TIERRA
http://www.floresalud.es/pps/CUIDA_LA_TIERRA.pps
El concepto plaga se refiere a tal densidad de población de animales que causan daños económicos o de salud pública.
Las aves en su conjunto están protegidas por la legislación vigente, tanto a las que son especies endemicas o la mayoría por sus efectos beneficiosos en la naturaleza.
En cambio, hay paises que su legislación permite el exterminio de poblaciones incontroladas de aves como es el caso de EE.UU.
En España, son muchas los afectados por poblaciones incontroladas de palomas, gorriones, etc.
Y es por ello, que se hace necesaria la actuación de profesionales para controlar estas poblaciones incontroladas de aves que causan daños.
Y por supuesto, las aves no dejan de estar protegidas por la legislación vigente, dada sus efectos beneficiosos.
Los profesionales de control de plagas conocen como controlar las aves sin causarles daño alguno. Empleando métodos de control disuasorios adecuados a cada situación y acordes con el Medio Ambiente.
Saludos.